05 febrero 2008

DIOS NO PONE EN TUS HOMBROS UNA CARGA QUE NO PUEDAS SOPORTAR


A raíz de enterarme de una trajedia que afectó a un familiar directo de una persona muy querida he reflexionado acerca de aquellas personas que han pasado pruebas durísimas en la vida y que no les ha sido fácil salir adelante. Muchos de quienes perciben estas situaciones, ya sean creyentes o no, tienen problemas para aceptar el hecho de que un Dios todo amor y misericordia, que nos escucha y proteje; pueda permitir que personas, frutos de su creación sufran a veces reiterados golpes que implican tener que empezar de cero luego de un camino de tenacidad, esfuerzo,sacrificio y privaciones.

Sin embargo, olvidan que la gente no sólo se ve afectada por pérdidas materiales y/o humanas sino que también por pérdidas en el terreno personal-espiritual. Pensamos, ¡uff!..si a mi se me quemara mi casa no podría soportarlo..tantos años de esfuerzo reducudos a cenizas en un instante. Pero el hecho es que mucha de esa gente afectada tiene la fuerza interior suficiente para levantarse una y otra vez luego de caer y rehacer su vida,logrando cada vez alcanzar logros más importantes que el anterior. Y también existe multitud de gente que sin haber pasado por ese tipo de vicisitudes, se derrumba y no puede sobreponerse por ejemplo a un despido en el trabajo de toda una vida, al engaño de su pareja, a parecer un fracasado ante la sociedad de hoy, etcétera..a primera vista, situaciones si se quiere y dependiendo del punto de vista de cada uno, menos graves.


Por eso mismo, lo que unos no pueden soportar, otros estoicamente aguantan y resurgen de sus cenizas con renovado vigor y sólida Fe en sus medios y el destino.


Entonces, se llega a la conclusión de que Dios, en su infinita sabiduría, no pone en tus hombros una carga que no puedas soportar.




Santiago de Chile, a medianoche de un día de principios de febrero.

3 comentarios:

Araibel dijo...

Esta reflexión que has tenido, es sencillamente parte de la escencia de nuestras vidas. Yo misma doy fe de esto, y he llegado a la conclusión de que todas las cosas que Dios permite que nos pasen tienen su propósito, y él sabe por que permite que pasemos por cada una de ellas.
En efecto, para algunos, ha sido el principio y/o descubrimiento de una fortaleza no soñada y para otros ha sido el conocimiento de su talón de aquiles.
Sin duda alguna, todas nuestras vivencias nos otorgan un continuo aprendizaje, y nos enseñan que hasta las cosas mas pequeñas tienen un valor importante en nuestras vidas.
Saludos, y por favor no dejes de escribir, son buenas tus reflexiones! :-D

Elena dijo...

Dentro de cada uno de nosotros coexisten fuerza y fragilidad,de cada cual depende como y cuando administrarlas y utizarlas según el sentimiento que te embargue, tu inteligencia e inclusive tu propiarenuncia. Toda opinión es respetable pero siempre será una conjetura si no has pasado por momentos a los que tu mismo te refieres en tu comentario, Y si has pasado por alguno de ellos, piensa siempre que lo que a ti en su momento te condicionó puede ser muy distinto a otra persona que parecidamente se acerque a tu dolor.

Fernando García Perez dijo...

Agradezco de todo corazón vuestroscomentarios respecto de lo publicado. La idea era expresar un punto de vista personal derivado de la experiencia propia y de otras personas. Se podrá coincidir total o parcialmente así como también discrepar en el mismo sentido pero se ha de tener claro que quien escribe no es, ni por mucho, dueño de la verdad aunque sí actúa movido por la limpieza de corazón y nunca por intereses creados ni pensamientos espureos.